Vermutada Solidaria 2026 en Mallorca: Gracias una vez más
El pasado 30 de mayo tuvimos el placer de volver a celebrar una vermutada solidaria en Palma de Mallorca, y después de vivir esta experiencia, todo lo que podemos decir es:
GRACIAS
Y con una sonrisa que llena la cara, el alma y la vida.
Gracias, Mallorca. Gracias por el cariño, por el recibimiento y por hacernos sentir siempre como en casa.
Gracias a Neus, Kety, Jaume, Marc y Javier por una organización impecable. Detrás de cada detalle hay horas de trabajo, esfuerzo e ilusión, y por eso, todo salió sencillamente perfecto.
Gracias a todos los donantes. A quienes aportaron productos para vender, a quienes donaron experiencias para sortear y a quienes colaboraron de mil maneras diferentes. Cada aportación cuenta. Cada gesto suma.
Gracias a Ignasi por regalarnos su música, su energía y su maravilloso espectáculo.
Las chicas de Mallorca en la Vermutada de Mallorca 2026
Gracias también a las chicas de Mallorca. Un grupo de mujeres que lleva unido más de veinte años trabajando juntas, construyendo una amistad y una solidaridad admirables. Me habéis permitido entrar en vuestro círculo y sentirme parte de él. Siempre estáis ahí. Sois las primeras en ofrecer ayuda, en arrimar el hombro, en apoyar cada iniciativa y en creer en nuestros proyectos que son también vuestros. Gracias de corazón.
Carmen y Javier, nuestros mejores anfitriones
Un agradecimiento muy especial a Javier y Carmen por ser unos anfitriones extraordinarios. Es maravilloso llegar a un lugar donde nunca importa cuántos somos. Siempre aparece un espacio, un colchón, una silla más en la mesa o un rincón donde sentirse bienvenido. Desde Be Social llegamos personas de Valencia, Zaragoza, Soria, Toledo ..., y todos encontramos un hueco en vuestra casa y en vuestro corazón. Eso no tiene precio y es una demostración de amor preciosa.
Gracias a todas las personas que vinieron y compartieron este fin de semana con nosotros.
Y repito tanto esta palabra porque creo que merece ser repetida.
Gracias, Asante Sana!
Porque vivimos en un mundo donde cada día parece más fácil mirar hacia otro lado, donde el individualismo y el egoísmo ganan terreno y donde las guerras y el sufrimiento siguen presentes, aunque muchas veces no ocupen los titulares.
Y entonces sucede algo como este evento en Mallorca.
Una auténtica oda al amor, a la solidaridad y a la generosidad.
Un encuentro que te recuerda que juntos somos mejores. Que ayudar a los demás también nos transforma a nosotros. Que cuando las personas se unen con un propósito bonito, siempre ocurren cosas maravillosas.
Impacto en nuestras escuelas
Además, hemos recaudado, 4.138 euros, que nos permitirán seguir desarrollando numerosos proyectos en Lamu y continuar acompañando a quienes más lo necesitan.
Y lo más bonito de todo es que, el impacto de todo esto ha tardado muy poco en llegar a Lamu.
Menos de una semana después de que se realizara la vermutada solidaria en Mallorca, nuestro trabajador social, Aron, ha comenzado a visitar a diferentes familias. En ese momento se encontró con las dos caras de nuestra realidad. Por un lado la más esperanzadora, Salomé, que sigue aprendiendo en el taller de costura y ha mejorado notablemente, demostrando todo lo que puede conseguir cuando recibe una oportunidad. Y por otro la cara más dura, la de George, que permanece ingresado en el hospital y cuya situación parece complicada.
Pero precisamente para eso sirven iniciativas como esta. Para que tanto George como Salomé puedan seguir teniendo oportunidades. Oportunidades que, de otra manera, probablemente no existirían. Oportunidades para estudiar, para aprender un oficio, para recibir atención médica, para soñar con un futuro diferente y para saber que no están solos.
Próximos eventos
Pronto estaremos participando en diferentes mercadillos solidarios en Cuenca y Valencia, y estamos convencidos de que volveremos a sentir ese mismo cariño y compromiso. Porque cuando una causa es compartida, siempre aparecen personas dispuestas a tender la mano.
Y eso nos recuerda algo muy importante: no estamos solos. Detrás de cada proyecto, de cada niño, de cada familia a la que acompañamos, hay una red inmensa de personas que creen que un mundo mejor es posible.
Y esa es, sin duda, nuestra mayor fuerza.
Por eso, una vez más, solo podemos decir:
Gracias. Gracias. Gracias
